Lo primero que tengo que decir con respecto a esto es que habrá más entradas que hablarán del amor, que para algo es algo tan presente en nuestras vidas, e iré tratando los aspectos que me parezcan más importantes en cada momento (dicho de otra forma, lo que vaya teniendo en mi cabeza por cosas de la vida y demás).
Creo que todos hemos pasado por sentir algo especial por otra persona, y probablemente, también a todos nos ha pasado que la cosa o no ha acabado bien, o directamente no ha llegado a empezar. Lo primero que tenemos que saber es que, en la vida, las personas van y vienen. Y eso no ocurre porque sí. Cuando alguien pasa por tu vida, deja una huella, cambia algo en ti, y probablemente más una persona que te gusta o de quien te enamoras. Incluso alguien por quien has sentido algo muy intenso puede irse de tu vida con el tiempo; el caso no es echar la culpa a nadie, ni crear un drama. Cuando la gente entra o sale de tu vida, ni es mejor ni peor; algunos serán muy importantes y se quedarán muchos años, o para siempre. Pero con otros no será así. Y si realmente han valido la pena, no importa que os separéis, porque tú te quedarás con lo bueno, con lo que esa relación (ya no solo amorosa, sino también en cualquier amistad) te ha aportado para convertirte en la persona que eres hoy, con lo que te ha ayudado a crecer.
Pero centrándonos en el amor, los sentimientos tienden a ser mucho más intensos, magnificamos cualquier sensación hasta el punto de creer que nuestro mundo se acaba, que el suelo a nuestros pies se derrumba, y no van a quedarnos fuerzas para levantarnos de nuestra cama a la mañana siguiente. Pero ya he pasado por ese tipo de situación, y os puedo prometer una cosa: el sol va a seguir brillando mañana igual de fuerte, tengamos el corazón roto o como nuevo. Pasarlo lo vamos a pasar mal, porque el que no arriesga no gana. Y sinceramente, en un juego en el que no tienes realmente nada que perder, yo jugaría todas mis cartas. Hablando un poquito más claro: lanzaos, luchad, perseguid lo que vuestro corazón os dice. Las cosas también hay que pensarlas con la cabeza, pero os aseguro que, con ciertas locuras, cerebro y corazón se alían para hacer lo imposible real.
Perseguir nuestros sueños no es nada malo. Con lo años nos llevamos golpes, pero, al fin y al cabo, la experiencia lo que va a hacernos es madurar, aunque duela a veces. En algunos momentos, sufriremos realmente por darle una oportunidad al amor, o por perseguirlo. Pero, ¿qué tiene de mejor que no pase nada por no intentarlo, por no darte a ti mismo una oportunidad, frente a un 'otra vez será'? Podemos tomarnos las cosas como un rechazo o como una experiencia; la perspectiva y la decisión son nuestras.
En fin, muy pronto seguiré con más reflexiones (tanto amorosas como de otros temas) y compartiendo lo que me va pasando por dentro con vosotros. Una vez más, muchas gracias por leerme. Enseguida voy a hacer una nueva entrada con un fragmento de mi libro, y me encantaría que me dejarais vuestras opiniones. Me despido con unas líneas de Try, un tema del nuevo disco de P!nk:
Where there is desire there is gonna be a flame,
and where there is a flame someone's bound to get burned.
But just because it burns doesn't mean you're gonna die,
you gotta get up, and try, try, try...
Soñad
No hay comentarios:
Publicar un comentario